Tengo miedo, tengo mucho miedo de estar embarazada.

Mañana a primera hora me haré un test de embarazo, estoy aterrada, tengo una relación si, pero es una relación tan joven que no la veo capaz de soportar el peso de un bebe en camino.
Hablamos de un hombre que hasta hace un par de meses era virgen, con 29 años pero virgen.
Siempre me tocan karmas ajenos, de hombres que deben bajarles los coquitos y yo soy el instrumento administrando las emociones macabras del miedo y el pavor de todo esto.

Por fin tengo a mi hijo casi grande a punto de independizarse, de poder administrar sus propias llaves, de quedarse solito unas horas mientras llego de un trabajo formal de horario completo y resulta que puedo estar al borde de un embarazo no deseado aún.

Ahora soy una mujer grande, es muy distinto, ya no me siento incapaz, y aun cuando se lo que es un hijo, y aun cuando sé que castro a un hombre con esto, aún así no me interesa ni su vida ni la mia, sino que me interesa el cómo lo haremos con esta criatura.

Solo se que debo ser ultra valiente y hacer tripas corazón, mandar a la mierda al hombre, no depender de él emocionalmente y atenerme a la misericordia de Dios, Dios no me desampara aun en mis problemas y errores, y no tengo falta de fe, estoy preocupada si, pero no estoy ni afanada ni angustiada, porque cada día tendrá su afan.

No estoy como antes, que tenia mucho miedo, ahora no, estoy lista para tomarlo de la mejor forma, en paz, de la mano con Dios, y seguir de largo, sin problemas y sin aproblemarme por tonteras, asumiendo mi error de que no es la persona idonea, que esto le traerá mucho sufrimiento, y lo siento por él, de verdad que lo siento mucho por él, pero no me expondría a ofender a Dios de no asumir esta responsabilidad, eso no esta en duda, y el que no esté en duda, me da una paz enorme, de que no tengo que estar dubitativa sobre qué hacer, si tenerlo o no tenerlo. Siempre lo mejor es tenerlo, porque si Dios permitió que se fecundara entre él y yo, por algo será.

Ahora me compré dos test de embarazo, y en la mañana con la primera orina sabré si estoy o no estoy embarazada, y podría jurar que estoy segura de que si lo estoy, tengo nuevamente asco al pollo, y ese es un asco propio de mi. Sugestionada o no, pero tengo un día de atraso ya. Eso es una pesadilla ya, y estoy muy tensa, y aun cuando estoy tensa hace una semana, estoy tranquila, solo en pos de que al no tener más opción que tenerlo, por honrrar mi relación con Dios, y porque se que es muy dañino para el alma de una mujer cometer semejante aberración de egoísmo, que la vida te devuelve el egoísmo que tú tuviste sobre una vida, y yo no quiero eso, quiero prosperidad y amor para mi vida y la de mis hijos. Pobre Mario, creo que la lección de generosidad la deberá aprender él esta vez, y no lo culpo, pero entiendo que seré yo la víctima de su inmadurez y su crisis evolutiva. Pero no es mi culpa, es culpa de ambos todo esto, no fuimos irresponsables, y si esto pasó, fue producto de la mala suerte mutua, porque tengo la conciencia tranquila de que hicimos lo debidamente correcto para que esto no sucediera. Si lo estoy, a echarle para adelante, y como sea, los niños siempre son una bendición.

Seguro no debimos volver, seguro no debí haberle dicho que no sería su amiga.
Pero lo hecho, hecho está, y lo que ha de venir, no se como lo afrontaré pero tengo todo el ánimo de asumirlo sola y punto. Dios esta cobijandome porque sabe que le necesito, y si era el quebrantamiento que necesitaba para mi duro corazón y su forma de bendecirme que asi sea, lo cojo con humildad y la mejor de las predisposiciones, porque se que llevo un bebé dentro. (Si es que lo llevo, si no lo llevo, bien también, pero esta vez si que a cuidarme y mucho)